
Valdebebas ha recibido el parte médico que nadie quería leer. Lo que comenzó como una leve molestia tras las últimas sesiones de entrenamiento ha terminado confirmándose como una tendinosis en el isquiotibial derecho, una lesión que obligará a Rodrygo Goes a un parón forzoso de diez días.
El brasileño, pieza inamovible en el esquema de Álvaro Arbeloa, arrastraba dolencias que no remitieron con el reposo, obligando a los servicios médicos a realizar pruebas de urgencia. El diagnóstico corta el ritmo de un jugador que estaba siendo el motor eléctrico del conjunto merengue en este tramo de la temporada.
Sanción y lesión: un alivio a medias
La noticia llega con un matiz estratégico. Rodrygo ya era baja confirmada para la eliminatoria previa a los octavos de la Champions League este 17 de febrero por sanción. Sin embargo, la preocupación de Arbeloa radica en la pérdida de desborde para el campeonato doméstico.
El cuerpo técnico ha fijado una fecha roja en el calendario: el 21 de febrero. Ese día, el Madrid visita a Osasuna en El Sadar, y el objetivo es que el «11» regrese con el alta médica bajo el brazo para liderar una ofensiva que, sin él, pierde su veneno más impredecible.