
Durante el Desayuno Nacional de Oración, el expresidente Donald Trump calificó al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, como un “gran aliado” y una de sus “personas favoritas”. Trump elogió la gestión de Bukele, especialmente en la administración de las cárceles salvadoreñas, señalando que aunque son “muy duras”, se realizan con un enfoque “muy humano”.
No obstante, medios como CNN han reportado denuncias de exdetenidos en la megaprisión salvadoreña Cecot, donde migrantes deportados bajo el gobierno de Trump habrían sufrido maltratos, falta de atención médica y violaciones al debido proceso, generando preocupación sobre las condiciones en estos centros penitenciarios.