
La comunidad hondureña en Italia envió una carta al presidente Nasry Asfura y a la canciller Mireya Agüero solicitando la destitución del embajador Ernesto Pumpo. Los firmantes acusan al diplomático de actuar con “prepotencia e intolerancia” durante su gestión, señalando que nunca resolvió los problemas consulares y que cerró las puertas a los compatriotas que buscaban apoyo.
Roger Cruz, representante de los hondureños en el norte de Italia, denunció que Pumpo no brindó asistencia a la comunidad en Milán, donde reside la mayoría de los más de 25,000 connacionales. Según Cruz, el embajador asumió los servicios consulares, pero dejó a miles de hondureños sin respaldo durante meses, lo que generó malestar y desconfianza en la diáspora.
En la misiva también se pide la apertura de oficinas consulares en Milán o, al menos, visitas periódicas desde Roma para atender trámites básicos. Los líderes comunitarios advierten que más de 5,000 hondureños viven legalmente en Italia, mientras que entre 17,000 y 20,000 permanecen sin documentación, por lo que consideran urgente mejorar la atención consular y garantizar un servicio cercano a la población.