En un momento cargado de fe y emoción, un joven decidió pedirle matrimonio a su novia frente a la imagen de la Virgen de Suyapa, patrona de Honduras.
La escena conmovió a quienes estaban presentes, pues la joven aceptó con un “sí” lleno de sentimiento y ambos sellaron la ocasión con un beso que reflejó la unión de su amor y su devoción religiosa.

Este gesto se convirtió en una historia que simboliza cómo la fe y los sentimientos más profundos pueden entrelazarse, dejando un recuerdo inolvidable para la pareja y para quienes fueron testigos de este acto tan especial.