El presidente que Honduras necesita

Nery Alexis Gaitán

Después de la desastrosa administración que tuvo el Partido Libre y que dejó al
país en la bancarrota, con un incremento terrible de los males sociales que
aquejan a los pobres, hoy, más que nunca, señor Nasry Juan Asfura Zablah,
conocido cariñosamente como “Papi a la Orden”, Honduras necesita un Presidente
que en verdad ame a Honduras y que su principal objetivo al frente de la
administración pública sea mejorar la calidad de vida de todos los hondureños.
Es lamentable cómo el gobierno de Xiomara Castro se caracterizó por el
incremento de la corrupción a niveles exorbitantes. Se desbordó la delincuencia
común, la extorsión, los femicidios y las actividades del crimen organizado y del
narcotráfico. El sistema de salud está colapsado, los hospitales desabastecidos
con una alta mora quirúrgica; la educación pública está desfasada; la tasa de
desempleo creció; las carreteras principales y secundarias están colapsadas, etc.
En estos momentos de crisis, necesitamos un Presidente que unifique
democráticamente a la familia hondureña; que deponga sus intereses partidarios y
abrace los intereses nacionales, porque los hondureños tenemos derecho a un
mejor destino. El discurso de odio y violencia permanente de Libre le ha hecho
mucho daño al país.
Necesitamos un Presidente que en todos sus actos tenga presente que el
mandato que le ha dado el pueblo es que abogue por su bienestar económico,
político y social; y que debe ser fiel a ese mandato hasta las últimas
consecuencias.
Necesitamos un Presidente honesto, sincero, humilde, conciliador, inteligente;
pero, sobre todo, honrado. Que no venga a servirse con la cuchara grande, de la
ya maltrecha economía del Estado, ni él ni sus amigos. Que no sea cómplice de
ladrones, usureros, sinvergüenzas y bandidos de toda índole que tanto daño le
han hecho a Honduras.
Necesitamos un Presidente que combata la corrupción y que mande a la cárcel a
todos los corruptos, aunque sean de su mismo partido político o sus amigos.
Que al inicio de su gestión integre un Gabinete de Gobierno con los hombres y
mujeres más capaces del país, sin importar el partido al que pertenezcan, porque
Honduras es primero.

Que en verdad ayude a los más desposeídos, brindándoles asistencia en salud e
instaurando verdaderos programas de asistencia social sin condicionamientos ni
limitantes de ningún tipo.
Que mejore y haga funcional el sistema de salud, eliminando la mora quirúrgica y
abasteciendo los hospitales, ya que es una prioridad nacional; que mejore la
calidad de la educación en todos los niveles, y que erradique el analfabetismo que
azota a nuestra Patria para que el pueblo pueda salir de la ignorancia en que ha
vivido por siempre, y pueda optar a mejores condiciones de vida y reclamar sus
derechos con dignidad.
Que fomente y cree fuentes de trabajo, más allá del clientelismo político, el cual
debe erradicarse en su totalidad; asimismo que apoye a la empresa privada para
que se abran nuevas opciones laborales, ya que el desempleo es uno de los
flagelos de nuestro país.
Que estimule el desarrollo del turismo, de la ganadería, de la agricultura, y demás
rubros, para que Honduras progrese tal como debe ser.
Necesitamos un Presidente que revitalice el servicio exterior y que su política sea
conciliatoria para con nuestros cooperantes y amigos; en verdad es urgente que la
política exterior esté al servicio de la patria y siempre anteponga los intereses de
la nación, antes que los intereses particulares o de grupos.
En pocas palabras, necesitamos un Presidente que en verdad le importe nuestro
país y su bienestar. Ese es el Presidente que deseamos todos los hondureños;
otro tipo de Presidente, no nos interesa.
Papi a la orden se ha caracterizado por ser un hombre muy trabajador, así lo
confirmó cuando fue alcalde de la ciudad, por lo que se espera que su gobierno
sea de trabajo y unidad a favor de los pobres de Honduras.
¡Por favor tome nota, Presidente Asfura, los hondureños esperamos que no nos
defraude y nos ayude a salir de la pobreza en que vivimos! ¡Los hondureños
merecemos un mejor destino!