
Por Nery Alexis Gaitán
De todos es sabido que ha concluido la peor legislatura en nuestra reciente historia democrática. Libre impuso a patadas y sólo con 44 votos a su incondicional peón, Luis Redondo. Esta legislación se caracterizó por defender en exclusiva una agenda antidemocrática y le dio la espalda a los intereses del pueblo. Los daños que Libre le hizo al país desde el Poder Legislativo son muchos y quedan en la memoria del pueblo como los enemigos eternos de los pobres.
Hoy, que por decisión soberana del pueblo, expresada en las urnas el pasado 30 de noviembre, repudió la agenda izquierdista y antidemocrática de Libre, las bancadas mayoritarias son demócratas. Las componen 49 diputados del Partido Nacional y 41 diputados del Partido Liberal, con sus respectivos
suplentes.
En su momento empezaron las reuniones entre las bancadas para llegar a consensos en la distribución de los cargos en la Junta Directiva. Siempre ha sido tradición que el presidente del CN sea del mismo partido que ganó el Poder Ejecutivo, por lo que se espera que el nacionalista, Tomás Zambrano, sea el próximo Presidente de la Cámara Legislativa.
Pero como siempre hay un pelo en la sopa, las negociaciones han sido contaminadas por intereses partidarios y antidemocráticos por parte de los liberales y de Libre. Mel Zelaya, el constructor de derrotas y de la violencia política a partir del 2009, ha engañado una vez más a los liberales, en este
caso a su excandidato presidencial, Salvador Nasralla, quien es extremadamente susceptible a halagos vacíos. Primero, le hizo creer que estaba de su parte al declararlo como “ganador” de las elecciones generales. Y luego, que apoyaría a su esposa, Iroshka Elvir, para fuera presidente del Congreso. Era obvio que, ante la apabullante derrota de Mel en las elecciones, buscaba negociar con los liberales por una cuota de poder y obtener impunidad para sus allegados. Se dice que Iroshka fue la que negoció con Mel, en contra del mandato de las autoridades del Pl. Inclusive se menciona que anduvo ofreciendo millones a los diputados para que la apoyaran, obviamente con dinero supuestamente otorgado por Mel Zelaya. Se le olvida a Nasralla y la esposa que Mel nunca cumple lo que promete y que la traición es lo único seguro que ofrece.
No prosperaron las perversas intenciones de Mel en el liberalismo, ya que Iroshka fue ampliamente rechazada. En cambio, las autoridades liberales optaron por los diputados con mas probabilidades de opción para obtener la presidencia del CN, Marlon Lara y Yuri Sabas, pero es innegable que las luchas internas les pasarán factura y no obtendrán la presidencia. Esto, como consecuencia del accionar inexperto de Nasralla y su esposa, que una vez más, creyeron las mentiras del archivillano de Mel.
En cambio, la estructura granítica del Partido Nacional presentó a un candidato fuerte, Tomás Zambrano, quien ha sido conciliador y siempre enfrentó con seriedad y patriotismo los ataques de Libre a nuestro sistema democrático. Además, y tal como ya lo ha manifestado, está anuente a establecer consensos poniendo en primer lugar los altos intereses de la patria. Y habla de apoyar una agenda común con el Poder Legislativo que priorice resolver los graves problemas económicos y sociales que enfrenta el país.
El pueblo hondureño ve con buenos ojos las actitudes conciliatorias de los nacionalistas, que están muy interesados en traer paz a la familia hondureña que ha estado dividida por el discurso de odio de Libre. Es el momento que empiece un gobierno de integración y de unificación, ya que los hondureños no
deseamos ver más conflictos políticos; deseamos poder trabajar en paz para sacar adelante a nuestras familias.
Los nacionalistas deben presidir el Congreso Nacional para tranquilidad del país. Y de inmediato empezar a legislar para el bien de los pobres.

