
El presidente hondureño Tito Asfura sostuvo reuniones de alto nivel en Washington con figuras clave de la administración estadounidense, entre ellas Pete Hegseth, secretario de Guerra, y Marco Rubio, secretario de Estado, en un contexto marcado por la nueva Estrategia de Seguridad Nacional impulsada por Donald Trump, que actualiza la histórica Doctrina Monroe.
Esta política, conocida como el Corolario Trump, advierte a potencias extranjeras —con una referencia implícita a China y su influencia en América Latina— sobre sus ambiciones geopolíticas en la región. Durante los encuentros, en los que también participó la futura canciller hondureña Mireya Agüero, se abordó la necesidad de mayor cooperación para enfrentar amenazas transnacionales.
Asfura se comprometió a combatir el narcotráfico y los delitos globales que, según reconoció, convirtieron a Honduras en una plataforma del crimen organizado durante la administración anterior. En ese marco, Estados Unidos brindará apoyo estratégico e información del Departamento de Estado y el Pentágono para desmantelar estas redes ilícitas.
“Estados Unidos y Honduras seremos socios estratégicos”, afirmó Asfura, quien además se reunió con la líder opositora venezolana María Corina Machado antes de viajar a Israel para un encuentro bilateral con el primer ministro Benjamín Netanyahu. No se descarta, además, una futura reunión entre Asfura y el expresidente Donald Trump, lo que reforzaría el nuevo eje diplomático entre Tegucigalpa y Washington.
