LA DEMOCRACIA NO ES UNA MÁQUINA CALCULADORA

Hay que asumir que la democracia no resolverá todos los males de nuestra sociedad, porque esa no es su función. A la democracia no se le puede pedir lo que no puede dar. La democracia no es una maquina calculadora que le garantiza a los ciudadanos elegir a los gobernantes y autoridades, que es a quienes compete trabajar con honestidad para resolver los problemas y procurarles a los ciudadanos el estado de bienestar. Cuando un gobierno funciona mal, la democracia nos permite castigar su mal desempeño y elegir a un nuevo gobierno, como acaba de ocurrir en Honduras. La democracia no es un poderoso tanque de guerra, es un sistema de lo más frágil que puede ser manipulado por los politicos mañosos si los ciudadanos nos descuidamos.

Esta vez, los electores hondureños estuvimos alertas y contamos con mucho apoyo internacional para que el Gobierno del PLR no se robara las elecciones. Las FFAA jugaron un papel muy peligroso contra la democracia durante las Elecciones Primarias del pasado mes de marzo, debido a la infortunada actuación de Roosevelt Hernández, quien puso el alto mando al servicio del Partido Libertad y Refundación (PLR). Afortunadamente, el ascenso a la Comandancia del Ejercito del Gral. Héctor Valerio Ardón, cambio el comportamiento de la entidad castrense y las Elecciones Generales fueron respaldadas por las FFAA en los momentos más angustiosos, al asumir la comandancia del EMC el Gral. Valerio Ardón, que ha demostrado ser un militar de honor, apegado a la Constitución de la República. Todo fue cuestión de cambio de cabeza en las FFAA, para que los hondureños pudiéramos ver la gran diferencia.

Este es un claro ejemplo de que la democracia funciona según la calidad de los hombres que dirigen las instituciones fundamentales. En el PLR no existen los principios democráticos por tratarse de una organización política que se conduce por la línea autoritaria, irrespetuosa de la Constitución y desconocedora de las leyes en general. Mientras en las FFAA, un oficial altanero, seguidor de la forma autoritaria y de comportamiento antidemocrático pudo comprometer el destino de la entidad militar y de paso acabar con el sistema democrático. El afortunado ascenso de un militar con vocación democrática a la Jefatura de las FFAA ha permitido que el cierre de las elecciones esté a punto de concluir conforme lo establece la Ley Electoral, estando garantizada la transición presidencial en pocos días.

Hoy, el nuevo presidente electo Nasry Asfura ejerce sus primeros actos como mandatario hondureño, al ser invitado por el secretario del Departamento de Estado de EEUU, Marco Rubio y por otros importantes funcionarios del gobierno de Trump y de organismos internacionales. Conforme a esto, entendemos que la democracia, según el tratadista Norberto Bobbio, es un conjunto de reglas de procedimiento que permiten tomar decisiones importantes a través del debate y el cálculo de la mayoria de la población, que es la que debe predominar. He allí la importancia de cuidar la democracia, no permitiendo que individuos dominados por ideologías trasnochadas, mediante las mañas y los artificios ilegales usen la democracia como un trampolín para asumir el poder y desde el, destruir la democracia. 

Esto estuvo a punto de ocurrir en Honduras, pero, la sociedad hondureña estuvo presta, se articuló y logró derrotar a un partido autoritario, dirigido y ejercido por individuos de mentalidad radical, cuyo objetivo era perpetuarse en el poder. A estas alturas, los hondureños deberíamos estar vacunados contra cualquier proyecto politico autoritario que surja en el devenir de los próximos años. La mejor vacuna está en que los politicos que asuman el poder entiendan que ganar el derecho a gobernar Honduras no es adueñarse de todos los niveles del poder, especialmente el gobierno nacionalista de Nasry Asfura, que supero a su adversario Partido Liberal por una diferencia menor. Lo sensato es que, en esta situación, los lideres nacionalistas entiendan el mensaje de los electores que es tener un gobierno de concertación, lo que implica que los partidos mayoritarios, Nacional y Liberal, compartan el nivel de la toma de las grandes decisiones, que están en el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo.

Resumo esta reflexión remarcando tres cosas: la primera, las reglas del juego democrático solo funcionan si las personas que rigen las instituciones, entre ellas las FFAA, son personas honradas, con principios éticos y morales. Segunda: que el instrumento por excelencia es el voto del ciudadano y no el manifestante explosivo, el huelguista, o los mensajes en redes sociales y medios; y en tercer lugar: que la democracia para que de frutos requiere del trabajo perseverante del buen politico y la actitud critica de los ciudadanos y la opinión pública en los medios de comunicación que ejerzan una misión honrada. Los hondureños que votamos en favor de la democracia el 30 de noviembre, nos sentimos orgullosos al ver que el presidente electo en forma democrática, Nasry Asfura, fue recibido con la frente en alto, mirando altivo el espacio donde habita el mayor poder del mundo, como es el Departamento de Estado de EEUU. Confiados en que hará lo mejor para Honduras y los hondureños.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 13 de enero 2026.