
El expresidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, respondió enérgicamente a las recientes acusaciones de su homólogo, Juan Orlando Hernández, sobre el proceso de extradición en el país. Lobo refutó las versiones de Hernández, quien en un audio reciente afirmó que él y otros expresidentes se opusieron a la extradición de hondureños hacia Estados Unidos. Lobo negó rotundamente esas afirmaciones, asegurando que la decisión de permitir la extradición fue producto de negociaciones y reuniones durante su mandato, especialmente con funcionarios del Departamento de Estado estadounidense, como la embajadora Roberta Jacobson. Además, detalló que la reforma constitucional necesaria para permitir la extradición se impulsó durante su administración, tras la modificación de la Constitución que hasta 2012 prohibía este proceso.
El exmandatario aclaró que, aunque las solicitudes de extradición durante su gobierno no involucraban a figuras de alto perfil, el proceso se realizó bajo un «auto acordado» debido a la falta de una ley específica. Lobo también desmintió las acusaciones de Hernández sobre un supuesto rechazo a la extradición por parte de él y del expresidente Manuel Zelaya, enfatizando que las discusiones sobre el tema fueron exclusivamente bajo su gobierno. «No hubo oposición a la extradición», subrayó Lobo, dejando claro que las decisiones clave fueron tomadas durante su mandato.
Juan Orlando Hernández: «Mel Zelaya siempre me dijo: es un error aprobar la extradición»