
El número de víctimas mortales por los incendios forestales en Los Ángeles aumentó a 30, luego del hallazgo de restos humanos en la ciudad de Altadena, una de las más afectadas. El Departamento del Forense confirmó que la víctima pereció en el incendio Eaton, que dejó 18 muertos, mientras que las otras 12 fallecieron en el incendio Palisades, que devastó una exclusiva zona costera. Ambos incendios, impulsados por los vientos de Santa Ana, consumieron más de 15,000 hectáreas y destruyeron miles de estructuras.
Las llamas obligaron a la evacuación masiva de residentes, pero muchas víctimas quedaron atrapadas en sus hogares. El incendio Eaton tardó 22 días en ser controlado, destruyendo más de 9,400 edificaciones en Altadena, mientras que en Palisades el fuego arrasó con más de 5,300 estructuras, incluidas lujosas propiedades de celebridades. Las autoridades aún investigan las causas de ambos incendios.