ZARPAZO EN EL PODER JUDICIAL

Entre los síntomas del menosprecio al Estado de Derecho está la tentación de un gobierno por controlar el pleno del Poder Judicial que encarna la impartición de la justicia. En las últimas horas los partidos de oposición y organismos de sociedad civil han dado la voz de alarma sobre un hecho que de consumarse sería un zarpazo en el Poder Judicial, que conlleva a la destrucción del Derecho, porque un Poder Judicial controlado por completo por un partido gobernante deja de ser un órgano jurisdiccional para convertirse en una marioneta política. Según esas denuncias hay intención del Partido LIBRE de que la magistrada Sonia Marlina Dubón, actual presidente de la Sala de lo Constitucional, sea reelecta en el cargo, en abierta violación al reglamento interno de la Corte Suprema de Justicia y de la Constitución de la República.  

La nueva Corte Suprema de Justicia al aprobar el reglamento interno, en el artículo 16 dejó establecido que los integrantes de las salas serán determinados por el pleno de la Corte Suprema, con una Presidencia o Coordinación de la Sala, cargo que será ejercido en forma rotatoria durante un año por cada miembro integrante de la sala, no pudiendo repetir ninguno hasta que todos los miembros hayan ejercido ese puesto. El artículo mencionado es preciso al fijar que una vez aprobada la integración de las salas, solo se podrá cambiar la misma con el voto de las tres cuartas partes de los miembros de la Corte Suprema de Justicia.

Es obvio que de intentar esta maniobra que desde todo punto de vista es inconstitucional, LIBRE empieza a jugarse una carta que tiene que ver con el futuro electoral del 2025, que es lo que ha puesto en alerta a los partidos de oposición y a los organismos de sociedad civil. Tener el control de la Sala Constitucional significa amarrar desde ahora las decisiones jurídicas respecto a los hechos anómalos que puedan darse en el próximo evento electoral, en el que LIBRE pretenderá asegurar su continuidad en el poder en forma indefinida.

Para lograr la reelección ilegal de la magistrada Sonia Marlina Dubon, LIBRE necesita en primer lugar de un aliado dentro de la Sala Constitucional, que por lógica pudiera ser el magistrado de tendencia liberal. La necesidad de integrar las salas con magistrados representantes de las diferentes tendencias es para evitar este tipo de manoseos que pongan en peligro la independencia, tanto interna como externa, del Poder Judicial. Pero, aunque ese es el objetivo, no faltan los arreglos sucios que se dan en las élites de los partidos, que actúan al margen de la ley y de la moral para concederle favores caros al sector que gobierna, para asegurarse unas migas del poder y a la vez para ponerse en buen recaudo personal.

La Sala de lo Constitucional está integrada por las magistradas Sonia Marlina Dubon y Francisca Villela Zavala del Partido LIBRE; los magistrados Isbela Bustillo Hernández y Luis Fernando Padilla Castellanos, de tendencia nacionalista; y por el magistrado Wagner Vallecillo Paredes, de tendencia liberal. El magistrado Vallecillo Paredes es clave en la Sala Constitucional, porque su voto es el que define situaciones de empate entre los magistrados de LIBRE y los magistrados nacionalistas. Esta vez, de la decisión del magistrado liberal Wagner Vallecillo Paredes depende el futuro e integridad no solo del Poder Judicial sino que de toda Honduras, puesto que de votar por la reelección de la magistrada Sonia Marlina Dubon, el magistrado liberal Vallecillo Paredes pasaría a la historia como el autor final del zarpazo mortal al Estado de Derecho.

De darse este zarpazo en la Sala de lo Constitucional, LIBRE habrá consumado «la conquista del poder total», que es un paso equivalente a los poderes que se obtienen en una asamblea constituyente, con lo que podría proceder a hacer reformas constitucionales sin necesidad de contar con el Congreso Nacional, partiendo del principio de que la Sala Constitucional es la última instancia que interpreta la Constitución y demás leyes. Esta gran avanzada de LIBRE explica la teoría que ha hecho circular la dirigencia del partido gobernante, de que el lanzamiento de la precandidata Rixi Moncada solo es una estrategia de seis meses, en los que, si Rixi Moncada no logra cuajar como una «candidata ganadora», LIBRE tendrá el cauce de la Sala Constitucional para hacer una acción legal que le permita escoger otro candidato que le resulte más potable, no solo en LIBRE si no en otros sectores de la población hondureña donde Rixi parece que no alcanza mucha simpatía.

He allí la importancia de la posición firme que deberá mantener el magistrado liberal Wagner Vallecillo Paredes, que fue propuesto como magistrado por el presidente del Consejo Central Ejecutivo del PL, Yani Rosenthal. De la posición apegada a la Constitución de la República que mantenga el magistrado liberal Wagner Vallecillo Paredes, dependerá que Honduras se mantenga en el Estado de Derecho, que es la losa que sostiene a la Democracia.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 30 de enero de 2024.