UNA SECRETARÍA CONTRA LOS DERECHOS HUMANOS

Una secretaría cuya finalidad es velar por el respeto de los derechos humanos, pero que de principio desconoce los derechos de los funcionarios de la misma dependencia, es un engendro burocrático que muestra el desorden administrativo de un gobierno. La titular de la Secretaría de Derechos Humanos, señora Natalie Roque, de antecedentes familiares irascibles y violentos, desacredita el ramo que le fue encomendado por la Presidente Xiomara Castro, desde el primer momento en que no pudo congeniar con sus principales subalternos, uno de los cuales optó por renunciar al no soportar los maltratos de la ministra Roque, caracterizada por un autoritarismo que desconoce los derechos fundamentales de las personas que forman parte de su staff.

El Gobierno de la Presidente Castro queda en mal predicado con esta clase de funcionarios, de manera muy especial en la Secretaria de Derechos Humanos, de la que depende en gran medida la construcción del perfil de defensa de los derechos humanos en el país, que es un factor determinante cuyo cumplimiento exige la comunidad internacional. Todo apoyo del extranjero condiciona que el gobierno hondureño cumpla con el respeto de los derechos humanos de los ciudadanos. En los acuerdos comerciales, los gobiernos que forman la contraparte exigen a nuestro país que haya respeto a los derechos humanos, caso contrario, y en el caso particular de EEUU, los derechos humanos resultan indefectibles.

En el empeño de la palabra de la Presidente Xiomara Castro por cumplir la promesa de campana, de lograr la instalación de la CICIH, el desmadre provocado en la Secretaría de Derechos Humanos por la titular Natalie Roque, es un serio traspiés para el propósito de la CICIH, porque resulta inaceptable que el gobierno envíe una mala señal como es, que dentro de su esquema existan funcionarios supuestamente especializados en velar por el respeto de los derechos humanos, que son incapaces de cumplir su cometido y en cambio demuestran ser expertos en irrespetar los derechos humanos en su propia casa.

El estilo de la señora Natalie Roque para dirigir la cartera de los derechos humanos es una herejía peligrosa, porque con su carácter impulsivo y violento para tratar a sus subalternos, humillándolos y desconociéndoles sus competencias internas en repetidas ocasiones, ha creado una frustración general en la Secretaría de Derechos Humanos, donde el personal se pregunta por qué la Presidente Xiomara Castro seleccionó a una persona como la señora Natalie Roque que desde el principio, con su estilo de actuar, iracundo e irracional, demostró que es la antítesis de los derechos humanos.

La traducción automática de la señora Natalie Roque es la de tener una vocación antidemocrática y en tal condición no puede ser una defensora de los derechos humanos, como lo ha demostrado al actuar con una manifiesta hostilidad abusiva contra sus propios subalternos. Hay razones sobradas para que el gobierno la sustituya por una persona idónea, porque mantener a la señora Roque al frente de la Secretaría que supuestamente tiene el fin primordial de defender los derechos humanos, es otro factor para que la comunidad internacional interprete que el gobierno está en un juego ambiguo, que es el no querer en el fondo que se instale la CICIH.

Los derechos humanos están forzosamente condicionados a que se les respete en una forma absoluta, no hay términos medios, desde que la ONU emitió la declaración de los derechos humanos estos se institucionalizaron como un aspecto inherente de la vida de las personas. Pero los derechos humanos solo existen en la democracia, fuera del marco democrático no hay derechos humanos, lo cual se demuestra en regímenes dictatoriales como Cuba, Venezuela, Rusia, China Continental y Nicaragua.

De allí que, tener a una persona irrespetuosa de los derechos humanos al frente de la Secretaría que tiene como obligación defender los derechos humanos, es una contradicción a la pretensión del gobierno de instalar una comisión contra la corrupción y la impunidad. Porque resulta una paradoja que la titular de Derechos Humanos fulmine los derechos humanos del personal de la dependencia del gobierno, en donde supuestamente funcionan los mecanismos para impedir la violación de los derechos humanos.  

La conclusión es que, en esta Secretaría no se defienden los derechos humanos, sino que la propia Natalie Roque con su comportamiento pone énfasis en la destrucción moral de los que reclaman sus derechos humanos.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 18 de enero de 2024.