SEÑALES SE SENSATEZ

Preguntamos: ¿hay algo más absurdo que boicotear al gobierno que te ha dado el cargo? Diríamos que sí, es poner oído sordo a tu gobierno que te llevo a ocupar un puesto de relevancia, que nunca en tu vida imaginaste que desempeñarías por tus limitadas capacidades, y en el que hoy haces alarde haciendo ostentaciones y tonterías que contradicen los mandatos de tus superiores. El Gobierno de LIBRE no es ningún dechado de democracia, por el contrario, actúa como un verdadero exponente del fascismo, aunque a esta definición contribuyen algunos funcionarios que dejan en la picota pública a la Presidente Xiomara Castro.

La fiesta de cumpleaños para un encopetado líder olanchano, en la que una de las «estrellotas» fue el diputado «barriga» Luis Redondo, fue un espectáculo de derroche, que no pudo soportar el mismo coordinador de LIBRE, que en un momento de sensatez llamó al orden a sus camaradas, que parecen no querer atender los escuetos llamados de austeridad del gobierno. Nadie de los políticos y funcionarios que asisten a estas farras lo hace con lo que anda en el bolsillo, todo lo costean con fondos públicos. Este es un vicio inveterado en los círculos políticos hondureños, pero que ahora se da con más frecuencia que nunca. Hasta el coordinador de LIBRE lo resiente, porque una vez que trasciende el derroche que se hace en estas jaranas, el Gobierno de Xiomara Castro recibe una paliza de reproches e insultos por las redes.

El desbordamiento del abuso y de la fantochada de exhibir la ostentación de poderío, que es la vanidad de los tontos, se ha visto esta semana cuando el director de Aduanas, Fausto Cálix, se apoderó del Monumento de la Paz, un bien público de la ciudadanía capitalina, para celebrar un acto familiar que perfectamente pudo realizarlo en un centro social privado, sin incurrir en el abuso de hacerlo en un bien público, como el Monumento de la Paz. Dirá Fausto Cálix que otros políticos hicieron celebraciones en el mismo lugar y nadie dijo nada. A Cálix es aplicable el refrán: «el que nunca ha tenido y llega a tener, loco se puede volver».

Es posible, quizás nunca nadie hizo algo tan reprochable como el hecho de ir a celebrar la identificación del sexo de un hijo por nacer en este monumento público, como lo pudieron haber hecho en sus países un dictador en Nicaragua, en República Dominicana, en México o en Venezuela, en tiempos pasados. La conducta de Fausto Cálix corresponde a la actuación de una nueva oligarquía que exhibe su poder, con toda la ostentación posible. Fue tan burda la exhibición de este funcionario, que desde la cima del gobierno emitieron un comunicado desaprobando y desautorizando este tipo de celebraciones, donde esta implícito el aprovechamiento y el abuso del poder de los funcionarios. 

No vamos a aplaudir con entusiasmo los dos tirones de oreja que ha enviado a través de uno de los vicecancilleres el coordinador general de LIBRE y del gobierno, pero en el plano de la seriedad que corresponde a una crítica que está obligada a señalar los errores, también está el deber moral de reconocer algunas señales de sensatez, que ojalá fueran lo suficientemente frecuentes para enderezar el barco del gobierno que navega por un rumbo extraviado, muy apartado de los objetivos nacionales. Todo en materia de abuso parece ser posible en este Gobierno de LIBRE, por lo que, ver un reflejo de sensatez es digno de ser reconocido, porque en cualquier circunstancia, en un gobierno de corte fascista como el de Xiomara Castro, que un máximo dirigente exprese su desacuerdo con el derroche y los abusos de los funcionarios, es señal que están atendiendo la crítica de los medios y la crítica de la población.

A estas alturas, cuando ha transcurrido la mitad del Gobierno de la Presidente Xiomara Castro, la avalancha de críticas ha erosionado al gobierno y al Partido LIBRE, por lo que, si los ratones quieren estar comiendo queso todos los días, el gato de la casa debe maullar para recordarles a los ratoncitos que la caída de LIBRE en el ámbito nacional no está para fiestas ni para abusar de los bienes públicos.

Es decir, a los que se dieron la gran farra en Olancho, bautizada como la fiesta de «los barrigones» para celebrar por todo lo alto el cumpleaños de uno de sus camaradas, y el muchacho de Aduanas con ínfulas de ministro, deben saber que usar dinero del tesoro y un bien público para una celebración particular, es la corrupción pura, no debiendo ignorar que sus borracheras de poder le hacen daño al gobierno de la Presidente Castro y especialmente al Partido LIBRE, porque le hacen exhibir su contextura de corrupción. 

El llamado de atención que les ha hecho el coordinador de LIBRE, procede, tanto para los de Olancho que se lucieron como «vaqueros» barrigones, como para el director de Aduanas que, pese a ser funcionario de gobierno sigue siendo el mismo que sobresalía por tomarse la UNAH, haciendo gala de una conducta que no respeta más que la fuerza, porque la ley siempre la ignoró, desde que era estudiante universitario.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 12 de febrero de 2024.