LA INMORALIDAD Y LA INDECENCIA CONFABULADAS

La elección del nuevo rector de la UNAH, recaída en la persona de Odir Fernández, es otro capítulo oscuro que repercutirá de manera negativa en la vida universitaria, porque no solo es el simple nombramiento de la persona inadecuada, sino el hecho de la entronización de la política sectaria y radical a través del aparato gubernamental del partido gobernante LIBRE, que empleando recursos del Estado logra clavar los dientes en el jugoso presupuesto universitario, que no es nada pequeño, porque se trata del 6 por ciento del presupuesto nacional que el Estado asigna a la máxima casa de estudios del país.

La forma como se consiguió la elección de Odir Fernández es producto del encuentro funesto de dos extremos maléficos, la indecencia y la inmoralidad, que se han dado la mano para conseguir el objetivo malsano de poner la UNAH a disposición del partido gobernante, que de esta forma demuestra que tiene la suficiente fuerza para imponer su capricho de dominar todos los espacios del país donde hay presupuestos considerables.

Da mucha pena y repugnancia, ver como elementos de la junta universitaria sin una pizca de dignidad se sumaron a elegir a Odir Fernández, que meses atrás había demandado a la UNAH, lo que lo inhabilitaba para aspirar a la rectoría. Sin embargo, al momento de inscribirse como candidato, Odir Fernández falto a la ética al mentirle a la junta sobre su condición de demandante contra la Universidad, y fue hasta que, al ser advertido por alguien de adentro del aparato universitario, procedió a retirar la demanda. 

Esto, por supuesto, es un acto de inmoralidad e indecencia, porque Odir Fernández estaba obligado moralmente a informar acerca de su demanda en contra de la Universidad. El retiro posterior de la demanda no lo libera de la causal de inhabilitación, porque la intención quedo registrada en los libros de la UNAH, por lo que perfectamente su elección puede ser impugnada por alguien que se interese.

Para la rectoría de la UNAH habían varios aspirantes, entre ellos el científico Marco Tulio Medina, quien además de reunir todos los requisitos goza de una reputación internacional tanto en el campo académico como en la investigación, todo lo contrario de Odir Fernández, cuya profesión de abogado no es muy reconocida en el ejercicio profesional, es como suelen decir en EEUU, un profesional gris.

Una vez capturada por los sectores profesionales que comulgan con el proyecto político de LIBRE, el futuro de la UNAH queda gravemente comprometido, en primer lugar, porque el jugoso presupuesto universitario puede derivar hacia otras actividades, disfrazadas de fines académicos, pero enfocadas en el fin eminentemente político del Partido LIBRE. El desplazamiento de los cargos ocupados por personal académico para asignarse a militantes de LIBRE, será una de las consecuencias del arribo de Odir Fernández a la rectoría de la UNAH.

La consumación del asalto de LIBRE a través de Odir Fernández condena a nuestra principal universidad a la postración académica, aunque brille en la politización sectaria, porque Fernández llega a cumplir el designio de LIBRE, de controlar todos los órganos del Estado, y que hasta ahora lo está consiguiendo.

LIBRE ha podido adueñarse de la UNAH gracias al entendimiento de la inmoralidad y la indecencia, para lo que se prestaron profesionales que hasta ahora eran considerados de conducta honorable, pero que no pudieron resistirse al peso y a los recursos del poder, entregando su voto al candidato inhabilitado, negándole a la UNAH un mejor futuro con académicos-científicos al frente.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 14 de diciembre de 2023.