JUSTICIA PRESIONADA ES JUSTICIA ACORRALADA

La justicia hondureña se las está viendo difícil cuando se trata de un político de LIBRE el encausado en los tribunales, sea por demanda o por acusación, porque cualquier militante del partido gobernante que comparece ante un juez, se reviste de todo el matiz partidario, acompañándose de los colectivos de LIBRE con el propósito de intimidar tanto a su acusador como al tribunal. El último caso es el del diputado Fabricio Sandoval, querellado por la diputada nacionalista Lissi Cano, por difamación, un delito en el que, siendo un político de LIBRE el acusado, será un caso difícil para el tribunal, porque las figuras sectarias de LIBRE se creen intocables y con todo el poder para abusar y vilipendiar a quien se les ponga por delante y terminar desconociendo la sanción que le imponga la justicia.

El diputado Fabricio Sandoval difamó a la diputada Cano, según consta en la demanda, un caso que en los procedimientos normales del Derecho no tiene mayor trascendencia cuando las partes acuerdan en un arreglo de conciliación, zanjar las diferencias por medio de una disculpa por lo que pudo ser un tratamiento malentendido. Por experiencia en nuestra trayectoria nos ha tocado comparecer en varios casos, en su mayoría por expresiones de nuestros colaboradores por las cuales debimos responder por obligación, en nuestra condición de director del medio. Pero, como gente civilizada apegada al Derecho, con la debida entereza ciudadana, dimos las satisfacciones del caso cuando procedían y en otros casos ante los jueces planteamos salidas que fueron aceptadas por las personas que se consideraban agraviadas por alguna publicación.

Por supuesto que esta es la actitud de los ciudadanos bien nacidos, pero muy distinta es la de los fanáticos políticos, practicantes del fascismo de izquierda, que por lo general responden a la línea que trazan las dictaduras, para las que no hay más ley que la voluntad del dictador y sus secuaces. Lo observado en el tribunal donde la diputada Lissi Cano demandó la restitución de su honor a su colega diputado de LIBRE, Fabricio Sandoval, fue un mitin de presión de este político de LIBRE al hacerse acompañar de un fuerte número de individuos trogloditas, lanzando toda clase de improperios y amenazas con el propósito de intimidar tanto a la demandante Lissi Cano como al tribunal.

Este acorralamiento que buscaba hacer acto de presión, montado en forma preconcebida por el diputado Fabricio Sandoval, es una acción que hacen los matones que al hacerse acompañar de grupos ruidosos a los tribunales, es con el objeto de aplastar a la otra parte que lo acusa y de hacer sudar a los funcionarios judiciales para que se olviden del caso. En países autoritarios como Venezuela, Cuba y Nicaragua, donde ya no existe la justicia, las hordas de trogloditas políticos acompañan a los «nerones» que abusan de los demas por encima de las leyes, sintiéndose intocables cuando son acompañados por los grupos de matones.

La diputada Lissi Cano, de militancia nacionalista, quien ha tenido la gallardía de no dejarse intimidar por el diputado Sandoval y sus hordas, acudió a la notificación del juzgado donde entablo la demanda para escuchar una posible satisfacción de su ofensor Fabricio Sandoval, pero este no solo se negó a dar la excusa del caso, sino que de manera altanera reto a la ofendida, sintiéndose un dragón invencible por el calor que recibió de los colectivos de LIBRE, con una manifestación de desprecio a la justicia y a la dignidad humana de la persona.

El mensaje del diputado de LIBRE, Fabricio Sandoval, contra la diputada nacionalista Lissi Cano, pudiera interpretarse que de gracias que está viva de milagro, porque su poder es tan grande e ilimitado que una sola voz suya bastaría para que no siga molestándolo por lo que le dijo, porque según el diputado Sandoval, la diputada se merece que le digan esas y muchas otras cosas más.

Entonces, el parlanchín diputado Fabricio Sandoval, al preferir montar en el burro de la bravuconería en lugar de conciliar con la diputada Lissi Cano, debe saber que lo que se le viene próximamente es un juicio de orden criminal, porque la difamación reiterada es un crimen, y si la señora Lissi Cano tiene suficiente carácter como para no doblegarse ni doblarse por el temor que pueden infundir los colectivos de LIBRE, estaríamos a las puertas de ver otro capítulo judicial, donde la soberbia política de dos diputados de LIBRE, se atreven a retar a la justicia.

El reto es para la presidente del Poder Judicial, Rebeca Raquel de Melara, que aunque también es militante de LIBRE, tiene ante ella el cumplimiento del deber moral de no apanar el atropello que sus camaradas hacen contra las mujeres, a las que denigran de manera inescrupulosa, creyendo que por tener LIBRE el control del Poder Judicial, pueden deshacer el honor de cualquiera.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 17 de enero de 2024.