ENTRE LA INCERTIDUMBRE Y LA GOBERNABILIDAD

A pocos días de cumplirse dos años de haber asumido la conducción del país, el Gobierno de la Presidente Xiomara Castro continua entre la incertidumbre y la desgobernanza, sin poder salir del limbo, ese espacio en que las almas están atrapadas hasta que no obtienen el permiso de la redención. El Gobierno de Xiomara Castro no puede obtener buenos resultados mientras la brújula siga moviéndose en una forma enloquecida, por las medidas que ejecutan los ministros orquestados por el coordinador Manuel Zelaya Rosales. Las últimas cifras ofrecidas por el BID, que son mediciones serias, colocan a nuestro país en una zaga preocupante, muy detrás de Panamá, Costa Rica, Guatemala, y El Salvador, posición que podría agravar nuestras condiciones económicas y que nos podría llevar a profundidades donde se convive con la miseria.

Han sido dos años que para los hondureños ha significado vivir entre los dos extremos del fatalismo: la incertidumbre y la desgobernanza. El gobierno, abanderando una inconcebible predica anti empresarial ha hecho que los empresarios se mantengan muy cautelosos, midiendo cada paso que da el gran director de la orquesta gubernamental, que por casi dos años ha mantenido un discurso que inculpa a los empresarios de los pobres resultados del gobierno. Los empresarios, que viven para invertir y generar puestos de trabajo, no le encuentran ninguna lógica a esta dirección política del gobierno, y piensan mucho antes de mejorar sus inversiones o invertir en otras actividades.

Son dos años en los que el gobierno lejos de procurar la gobernanza, a través de funcionarios radicales que ocupan puestos claves, se ha esmerado en proyectar una imagen nada amistosa con el sector empresarial, algo tan inaudito como inconveniente para cualquier gobierno que tuviera el propósito de contar con el respaldo de un sector clave como son los empresarios, para afianzar cualquier proyecto político.

Pareciera que los que dirigen el Gobierno de la Presidente Xiomara Castro desconocen que la gobernanza es el arte o la manera de gobernar que se debe proponer como objetivo el logro del ansiado desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía que está formado por los empresarios. Con una buena gobernanza es que un gobierno crea el estado de bienestar entre los ciudadanos, caso contrario, un gobierno que prefiere la desgobernanza acaba siendo un gobierno aborrecido, sin futuro en las contiendas electorales.

Al arribar a su segundo aniversario, el gobierno de la señora Xiomara Castro da pequeñas señales de querer enderezar la ruta equivocada. Empieza a interesarse por negocios de Estado importantes como el canal interoceánico que tiene una buena parte realizada con el Canal Seco que está construido hasta Goascorán, una obra que puede tener en Amapala y San Lorenzo, dos terminales importantes en la zona sur para convertirnos en la segunda salida del Pacífico al Atlántico. Las pláticas sostenidas por dos miembros del gobierno, Héctor Zelaya y el canciller Enrique Reina con funcionarios del Departamento de Comercio de EEUU, relacionadas con el canal interoceánico, parecieran ser una esperanza que el gobierno le quiere entrar a uno de los grandes negocios de Estado.

Pero, de nuevo asoma la incertidumbre, que, esta vez tiene su centro neurálgico en el Congreso Nacional, donde la ilegal directiva que preside Luis Redondo ha engavetado el tratado Hernández-Ortega, que le permite a nuestro país el derecho a la salida a las aguas internacionales en el Pacifico, vital para poder desarrollar a plenitud el proyecto del canal interoceánico. Además, con una jactancia antidemocrática peligrosa, Redondo lidera una constante violación a la Constitución de la República, que no le hace nada bien al Gobierno de Xiomara Castro.

En esta hoja de ruta que está llena de incertidumbre y desgobernanza, la Presidente Xiomara Castro arriba a sus primeros dos años de gobierno, con muy poco que celebrar, más que las algaradas que los colectivos de LIBRE protagonizan con mariachis cuando logran echar de un cargo a un funcionario por intentar poner su sello personal como le sucedió al Dr. José Manuel Matheu.

Con este modelo esperpéntico de gobernar no hay futuro para nuestro país. Ojalá que el interés por el canal interoceánico sea de verdad y no resulte otra engañifa como la CICIH, que al paso que va, va para las calendas griegas, que es el tiempo que no ha de llegar.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 15 de enero de 2024.