EL DISCURSERO INFELIZ

El escritor que se dedica a escribir discursos, especialmente los que debe pronunciar un personaje del más alto nivel, debe estar preparado no solo en aspectos de redacción sino en el manejo de los asuntos más delicados, que son abordados por quien es el responsable de dirigir los destinos del país. En todos los países, los escritores de discursos son, por exigencia, personas talentosas, que dominan los diversos asuntos de país, poseedores de conocimientos amplios de la vida nacional e internacional.

Conocí bastante de cerca a don Alejandro Castro, quizás el mejor escritor de discursos que ha habido en Honduras. Tenía dotes extraordinarias para enfocar los asuntos en una pieza lo suficientemente extensa pero sin abusar del tiempo. Alejandro Castro tenía también la admirable capacidad para sintetizar editoriales, lo demostró cuando diario El Heraldo puso de moda los «microeditoriales», aunque su fortaleza estaba en los discursos que casi siempre le resultaban amenos y certeros.

En el género de los discursos no se puede dejar de citar a Herman Allan Padgett, que aunque era editorialista por excelencia, lo vi escribir varios discursos en la oficina que compartimos en Radio América durante tres años, cuando se retiró para acompañar al Gral. Policarpo Paz García en la junta militar de gobierno que sustituyó al Gral. Juan Alberto Melgar Castro. Fui testigo cuando redactó el célebre discurso con el que el Gral. Paz García anunció que las FFAA retornaban a sus cuarteles, llamando a los civiles a asumir la conducción de la vida pública, marcando el retorno al orden constitucional. La frase final: «soldado Policarpo Paz García, misión cumplida», fue un brillante cierre que consagró al militar, que daba paso a los políticos, discurso que fue producto de la hechura de Herman Allan Padgett.

Recapitulamos brevemente la historia reciente para llamar la atención de la Presidente Xiomara Castro, para que revise los discursos que le están poniendo a leer en momentos trascendentales, donde el «discursero» que ocupa el gobierno demuestra ser una persona descuidada e impreparada para desempeñar el trabajo. El último discurso pronunciado por doña Xiomara Castro, en los actos de instalación de la nueva legislatura del Congreso Nacional, tuvo un error mayúsculo que dejó muy mal a la gobernante, al admitir que en su gobierno, Honduras ya es productor de drogas.

Hace unas semanas la revista Insight Crime calificó a Honduras como un país productor de drogas, una publicación seria que nos hace ver que dejamos de ser una simple ruta del narcotráfico para convertirnos en un Narco-Estado, calificativo que endilgado desde el extranjero es una cosa, pero que, admitido por la Presidente Xiomara Castro en su discurso pronunciado en el Congreso, resulta un desliz que no se puede remediar. Como se dice en Derecho: A CONFESIÓN DE PARTE, RELEVO DE PRUEBAS. 

Es evidente que la obnubilación ideológica del «discursero» de Casa de Gobierno, le hace perder el sentido del enfoque, mostrando su debilidad como escritor al ignorar el manejo de los tiempos. Poner en boca de la Presidente Castro, que Honduras, después de varios años de ser ruta del narcotráfico, ahora es un país productor de drogas, es admitir el fracaso de la política de seguridad de su gobierno en los dos años que lleva de conducir los destinos de Honduras. Si el «discursero» fuera más cuidadoso, sometería el discurso a una lectura de prueba, leído a otra persona que le puede señalar los errores de redacción y contenido, para evitar que la Presidente Castro cometa errores garrafales que la exponen ante la opinión pública nacional e internacional como una gobernante que ignora lo que está leyendo.

Desconocemos quién es la persona que le escribe los discursos a la Presidente Xiomara Castro, pero por las fallas cometidas, que en más de una ocasión han dejado muy mal expuesta a doña Xiomara, sin ninguna duda podemos decir que no es un buen escritor, que desconoce la importancia de la materia del discurso y hasta podemos pensar que no tiene aprecio ni respeto por la Presidente, porque ha demostrado no tener el mínimo cuidado en hacer las correcciones de prueba que se estilan cuando se escribe un discurso.

El famoso discurso que Herman Allan Padgett redactó para el Gral. Paz García, lo escribió en la oficina que compartíamos en Radio América en la 5ta avenida de Comayagüela; al finalizarlo me pidió que lo escuchara para que le hiciera alguna observación. Padgett lo leyó de una manera impecable, entonándolo como si fuera el mismo el que lo pronunciaría. Sin duda que Padgett era un escritor formidable, que no expondría a la Presidente Xiomara Castro a incurrir en situaciones ridículas en que la ha hecho caer el discursero infeliz de Casa Presidencial.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 26 de enero de 2024.