EL CORREDOR LOGÍSTICO INTEROCEÁNICO

El Gobierno de Xiomara Castro parece mostrar interés en una obra de gran dimensión para el desarrollo de Honduras como es el Corredor Logístico Interoceánico, que será la segunda salida del Pacífico al Atlántico, alterna al Canal de Panamá que sufre una sequía histórica que le merma el tráfico comercial con graves consecuencias para los países que requieren que sus mercaderías lleguen a su destino en el tiempo preciso.

El Gobierno de LIBRE, que ha demostrado ser alérgico a los grandes proyectos de Estado, en las últimas semanas se ha sentado con funcionarios del Departamento de Comercio del gobierno de EEUU, que muestra interés en apoyar este gran proyecto que requiere de una cuantiosa inversión para hacerlo realidad. Quizás convencido de que el gobierno de China Continental no tiene voluntad de hacer una inversión de ese monto en nuestro país, funcionarios del Gobierno de Xiomara Castro encabezados por el secretario privado Héctor Zelaya y el canciller Eduardo Enrique Reina, han sostenido reuniones con personeros del Departamento de Comercio de EEUU para trazar la hoja de ruta de la gigantesca obra que elevaría a Honduras a un plano competitivo en el campo comercial.

El Corredor Logístico Interoceánico atravesará el territorio hondureño conectando los puertos de aguas profundas en el Pacífico y el Atlántico. En el sur, además de San Lorenzo y Amapala, hay otros sitios en la Isla del Tigre que tienen grandes condiciones para obras portuarias. El alto costo de construcción, operación y mantenimiento, requiere de una inversión que sobrepasa la capacidad de nuestro país, por lo que sería imposible construirla sin contar con apoyo internacional, a la vez que se necesita la inversión de grandes empresas extranjeras, especialmente de la maquila.

Para embarcarse en el Canal Logístico Interoceánico hay que despejar los riesgos políticos que conllevan a la inestabilidad, que es enemiga de que se desarrollen las grandes obras, por lo que es imprescindible que en Honduras el gobierno se preocupe por respetar el imperio de la ley que evita la incertidumbre y permite tener regímenes auxiliares de gobernanza, que es lo que posibilita el desarrollo de un comercio más sólido. Por el contrario, una gobernanza inadecuada como la que hemos tenido en Honduras estos últimos años no haría factible un proyecto de tan altas dimensiones como el Canal Logístico Interoceánico.

En principio, aunque en forma tímida hemos visto a los funcionarios del Gobierno de Xiomara Castro acudir a las oficinas del Departamento de Comercio en Washington, y compartir una mesa conjunta para iniciar las conversaciones preliminares, eso no significa que el gobierno está decidido del todo a afrontar este gran proyecto que lo comprometería a asumir cinco obligaciones básicas: fortalecimiento institucional, educación y capacitación, protección ambiental, transparencia y rendición de cuentas, y respeto de los derechos humanos.

Si el Gobierno de Xiomara Castro llegara a tomar en serio el desarrollo de esta obra extraordinaria pasaría a la historia como el gobierno reformista y desarrollista, haciendo de Honduras un país con muchas ventajas comparativas, por tener aguas profundas tanto en el Pacifico como en el Atlántico, sobre todo Puerto Cortes que es el puerto de aguas profundas de clase mundial, estratégicamente ubicado. El canal interoceánico en Honduras es muy factible por la corta distancia de costa a costa. La industria de la maquila, que es el ángel salvador en materia de empleo, igual que los sectores agroindustriales, alcanzaría mayor prosperidad con el Canal Logístico. 

El Gobierno de Honduras lograría una sólida asociación con la comunidad internacional, con la inversión extranjera y los bancos multilaterales de desarrollo. Una variedad de obras que requiere el Canal Logístico generaría una enorme demanda de mano de obra para la construcción de un puerto interior al sur de SPS donde se pueda almacenar las mercaderías, la reactivación del ferrocarril que una a este puerto interior con Puerto Cortés, como antes había entre Búfalo y Puerto Cortés. Más reparaciones y mejoras a las instalaciones de los muelles de Puerto Cortés, mejoras a la autopista CA-5, incluyendo circunvalaciones en Villanueva y Siguatepeque, construcción de un puerto interior en El Amatillo o Nacaome, desarrollo de parques de manufactura ligera y agroindustriales en la zona sur para la exportación a los mercados de la costa oeste de EEUU, ampliación de la vía entre el puerto de San Lorenzo y la frontera de El Salvador en El Amatillo, mejoras y reparaciones del puerto de San Lorenzo. Todas estas obras que requiere el Canal Interoceánico generarían miles de empleos para los hondureños.

La primera demostración de voluntad política del Gobierno de LIBRE que indique que quiere tomar en serio el gran proyecto del Canal Logístico Interoceánico es aprobar el acuerdo suscrito por los gobiernos de Daniel Ortega y JOH, que le permite a nuestro país tener salida a las aguas internacionales en el Pacífico, acuerdo que fue aprobado por la Asamblea de Nicaragua y que en Honduras está engavetado en el Congreso Nacional por instrucciones del alto mando del Partido LIBRE. 

El Canal Interoceánico es un reto para el Gobierno de Xiomara Castro que lo puede elevar a la consagración histórica. Pero a la vez, desestimar esta gran obra, para LIBRE y su Presidente Xiomara Castro, sería el más grave acto de traición a la Patria.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 9 de enero de 2024.