EL CONGRESO ATRAPADO POR EL CAPRICHO

La declaración del diputado Carlos Zelaya en el sentido que las sesiones del Congreso Nacional se reanudaran hasta que haya un acuerdo para elegir al fiscal general y el adjunto, reafirma una vez más que el diputado Luis Redondo es un cero a la izquierda, además de usurpador, y que, quien decide lo que debe hacerse en la conducción del parlamento, es el coordinador de LIBRE, Mel Zelaya, que utiliza como interpósito vocero a su hermano Carlos, para dar las instrucciones. En esta situación el Congreso Nacional se convierte en un elefante, que solo se mueve cuando así lo decide Manuel Zelaya, es decir, los hondureños estamos a merced de un capricho partidario que esta obstinado en tener el control de todos los poderes en Honduras.

El protocolo del Congreso Nacional no sirve de nada, desde el momento en que LIBRE impuso a Luis Redondo como un parapeto para lograr sus propósitos políticos, y a eso se ha dedicado el diputado Redondo, a cuidar los intereses del gobierno, además de entregar su poca vergüenza a LIBRE, que lo desautoriza a cada momento cuando quiere actuar como si fuera un verdadero presidente, que no lo ha sido en ningún momento.

No habrá sesión ha afirmado Carlos Zelaya, hasta que no haya acuerdo para elegir al fiscal general, entendiéndose que, hasta que la oposición acepte como fiscal general al candidato de LIBRE, que por ley no puede ser electo en ese cargo por estar acusado de defender a personas involucradas en actividades delictivas. En este sentido, estamos ante una doble imposición que resulta inaceptable para toda la nación hondureña. El Partido LIBRE se jacta de haber ganado el gobierno por una mayoría, pero se pone los monos cuando choca contra una oposición mayoritaria en el parlamento que no suelta prenda cuando LIBRE intenta imponer caprichosamente a su candidato a fiscal general.

La terquedad de LIBRE expresada con un sectarismo latente, de que le acepten de todas maneras a su candidato a fiscal, es una conducta involucionista muy propia de los fascistas, que no esconden su repertorio de autoritarismo para imponer sus caprichos a los adversarios, aunque estos representen la mayoría como sucede en el Congreso Nacional. Con la desfachatez cínica que les caracteriza, los propietarios de LIBRE le echan toda la culpa de no elegir a los fiscales a los partidos de oposición, que están en todo su derecho de hacer valer su condición de mayoría, para elegir a sus candidatos propuestos a fiscal general y fiscal adjunto.

Que el Congreso Nacional siga atrapado en la inmovilidad no es culpa de la oposición sino de la terquedad de LIBRE, porque al final de cuentas la paralización del parlamento afecta más al gobierno que a todos los demás sectores, porque al no reanudar sesiones no se aprobaran en el Congreso todos aquellos decretos como el Presupuesto General de la Republica que es de suprema importancia para el Poder Ejecutivo. Que el Congreso Nacional este paralizado por obra del capricho de LIBRE, es un problema relativamente menor para los hondureños de a pie, pero si es un problema serio para el gobierno, porque sin sesionar el Congreso no se aprobaran algunas decisiones de asuntos importantes que tienen que ver con la marcha de la administración pública.

Aunque lo más inquietante en este estereotipo caprichoso es que LIBRE como partido gobernante pareciera no tomar en cuenta que con su sectarismo caótico y aberrante, se ha convertido en el mayor obstáculo para que Honduras avance y salga adelante, porque es LIBRE el que se obstina en no aportar un mínimo de consenso para que se elija al fiscal general y su adjunto. LIBRE sabe que es minoría en el Congreso, y sin embargo quiere imponerse a la mayoría, lo cual es una doble imposición que es el proceder de los fascistas: el no tener derecho, pero querer imponerse por la fuerza.

En este sentido el pueblo hondureño debe admirar y respaldar a la mayoría en el Congreso Nacional. Con la actuación firme de los diputados mayoritarios en el Congreso Nacional, el pueblo hondureño debe sentirse totalmente satisfecho, porque esta vez los hondureños supimos dar el voto con mucha razón para evitar el monopolio del poder, que es la obstinación de LIBRE.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 16 de octubre de 2023.