BULA PARA MENTIRA

El Gobierno de la Presidente Xiomara Castro pareciera no querer evitar los resbalones que la dejan en mal predicado, cuando persiste en sostener la promesa de instalar la CICIH mientras que, en todos los pasos que da para obtener el apoyo de la ONU, incurre en fallas que pareciera cometer ex profesamente, casi con la intencionalidad de obtener una respuesta negativa del foro mundial. Ir a la ONU en busca de un acuerdo para tener el apoyo para instalar la CICIH, sin haber resuelto el planteamiento de Naciones Unidas que exige rectificaciones fundamentales, es tener bula para mentir.

El embudo más angosto que tiene que resolver el gobierno es la rectificación de la presidencia ilegal que sigue dirigiendo el parlamento hondureño, donde el cambio de junta directiva para el segundo período no subsanó el hecho violento con el que se impuso al diputado Luis Redondo en la presidencia, donde sigue actuando en condición de ilegal y usurpador. Este caso ya fue discutido en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU, donde tanto la ilegalidad de Redondo como la emisión del Decreto de Amnistía» o «Pacto de Impunidad» y otros actos de absoluta ilegalidad como el nombramiento de una pseudo Comisión Permanente, son situaciones que no son borrables, aunque se les haya pretendido arropar con un manto de impunidad.

Si el gobierno no da señales de rectificación para corregir ambas monstruosidades antijurídicas, en la ONU no le darán aval para constituir una comisión contra la corrupción, es más, en el interior de este organismo han de estar más que sorprendidos de la supuesta insistencia del Gobierno de Xiomara Castro de gestionar el apoyo para instalar la CICIH. La ONU tiene entre sus deberes originales combatir la corrupción y no podría avalar a un gobierno que se niega a rectificar acciones ilegales como la imposición del presidente del Congreso, Luis Redondo.

A más de dos años de gobierno, la Presidente Xiomara Castro tiene una deuda moral con los electores que confiaron en su promesa de instituir en nuestro país una comisión contra la corrupción y la impunidad, sin embargo, cuando vemos la obstinación de vendernos la pronta instalación de la CICIH, estamos en la obligación de decirle que quien la está orientando para que siga hablando de este asunto engañoso, la está colocando en una situación insostenible que la dejara descalificada y estigmatizada por el hecho de persistir en la bula de mentir.

La CICIH no será instalada en Honduras mientras el gobierno no rectifique los hechos bochornosos que hoy mantienen a nuestro país sumido en un semi ordenamiento jurídico que cada vez pareciera enredarse más, por otros hechos que se confrontan con la verdad y que se van sumando hasta convertirse en un auténtico tamal de irregularidades. Los altos dirigentes de LIBRE confían que por tener el control de las instituciones pueden pisotear la ley, por lo que tienen suficiente poder para gozar de la impunidad que otorga el poder absoluto. Sin embargo, esta es una tesis falseada porque objetivamente, aunque el Gobierno de LIBRE cree que puede hacer todo lo que quiera, en el ámbito internacional hay muros poderosos que no dejan pasar las arbitrariedades en estos países. 

LIBRE puede mentir ante la opinión pública, pero las mentiras no le ajustan para convencer a la ONU que se están dando los pasos para instalar la CICIH. Esto lo ha podido comprobar la misma Rixi Moncada, en su reciente viaje a la ONU, donde les han reiterado a los representantes del gobierno que mientras en Honduras no se hagan las rectificaciones solicitadas, la ONU no moverá un dedo para avalar una comisión contra la corrupción en un país donde el gobierno se resiste a corregir acciones corruptas.

No se debe pensar que se puede engañar a los organismos internacionales como se engaña a los ciudadanos de un país. La simetría de creer que así como se engaña a los hondureños también se puede engañar a los organismos internacionales es producto de la idolatría de la mentira, y cuando la mentira se convierte en una norma de conducta todo lo que se haga en el gobierno caerá en el ámbito de la incredulidad, porque poco a poco la mentira y los mentirosos caen por su propio peso. 

A eso se debe que cuantas veces vayan comisiones del Gobierno de la Presidente Xiomara Castro a la sede de la ONU, a insistir en la firma del acuerdo de compromiso para instalar la CICIH, como respuesta obtendrán lo mismo que les han estado repitiendo: hagan las rectificaciones para reparar los consumados actos de corrupción en el Congreso Nacional. Y el gobierno sabe que las rectificaciones pasan por enderezar la retorcida directiva del Congreso Nacional que sigue siendo presidida en forma ilegal por el diputado Luis Redondo.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 16 de febrero de 2024.