AMIGO DE LA CONSTITUCIÓN

Ninguna definición más apropiada para ubicar a don Jorge Bueso Arias que su apego inquebrantable a la Constitución de la Republica. Desde la época en que formo parte del gabinete del gobierno de Villeda Morales hasta su última incursión en política como candidato presidencial del Partido Liberal, y finalmente en su extensa trayectoria como banquero y empresario, el licenciado Jorge Bueso Arias tuvo en la carta magna el centro en torno al cual giraron todas sus actuaciones. Rechazo la pretensión de Mel Zelaya de efectuar la consulta de la cuarta urna con la que no ocultaba su interés de perpetuarse en el poder, desde entonces, igual que rechazo la reelección de Juan Orlando Hernández por ser un acto inconstitucional, y con frecuencia venia manifestando su inquietud por las constantes violaciones a la Constitución por parte del actual gobierno.

Toda una vida dedicada a mantener una conducta rectilínea lo hizo merecedor del respeto y aprecio de la nación hondureña por lo que don Jorge Bueso Arias siempre fue una voz orientadora como autorizada, cuando surgieron las peores crisis, tanto económicas como de conflictos sociales y políticos, en los que una reacción suya era una especie de suavizador que contribuía a calmar y a disolver los rencores entre los sectores en pugna. Su mayor figuración en la política lo elevo a la cúspide cuando fue candidato presidencial por el Partido Liberal a principio de los años 70, en que por una división enconada entre los liberales se privó a Honduras de tener un excelente Presidente de la República.

Sin embargo, a pesar de no haber sido Presidente de la República, don Jorge Bueso Arias se distinguió a lo largo de su trayectoria por una voluntad de servir a Honduras, perfectamente compatible con la idea de sacar a nuestro país de la ruta del desastre, reivindicando el apego a la Constitución y a las leyes para convertirnos en un Estado debidamente ordenado. Jorge Bueso Arias fue enemigo acérrimo de las dictaduras de toda clase, en cambio fue un eterno enamorado de las libertades, de manera que cualquier intento de violentar la Constitución y demas leyes para don Jorge era como echar gasolina al fuego.

En estos últimos días tuvimos la inmensa dicha de compartir con bastante frecuencia con don Jorge Bueso Arias, una llamada suya era un privilegio y las veces que acudimos a su banco para realizar algún trámite, no podíamos escapar a la señal de su fiel secretaria Francia, que nos indicaba que don Jorge estaba en su oficina, la que era una parada obligatoria para un cambio de impresiones con el ilustre personaje. En realidad, detenerse por unos minutos y conversar con don Jorge no era una obligación, era un privilegio estar unos minutos con la historia viviente de Honduras, un ciudadano de más de un siglo que acumulo en su mente lucida una gran parte de la historia hondureña. Con alguna frecuencia le escuchamos esta expresión: «no es normal que los hondureños elijamos para que nos gobiernen a personas que quieren acabar con Honduras». Pero los hondureños que sabiendo quienes son los enemigos de Honduras y terminamos votando por ellos, es porque nos convertimos en cómplices de la destrucción de nuestro país.

No quisiera ser alarmista pero no me resisto a subrayar que personas como Jorge Bueso Arias ya no se dan en Honduras, sobre todo en estos tiempos cuando hay muy poca inclinación a valorar los pilares de la Constitución, y por el contrario vemos que quienes asaltan el poder se valen de todas las truculencias para pisotear la carta magna y pulverizar todas las leyes. A esto se debe que hoy tenemos una junta directiva ilegal, usurpadora por los cuatro costados de la dirección del Poder Legislativo, que llego en primer lugar a emitir un «Decreto de Amnistía» para garantizarle impunidad a muchos exfuncionarios. Por desgracia, no basta denunciar todo este desorden implantado con esmero fascista, porque a los hondureños de a pie pareciera no importarles lo que está pasando en Honduras. Hoy, la Presidente Xiomara Castro desde el escenario internacional comparte con la narco-dictadura chavista de Nicolás Maduro, la más terrible del continente. 

Todo este pandemónium le preocupaba a don Jorge Bueso Arias, quien en la última conversación que sostuvimos en su oficina, de la que fue testigo la enfermera que lo asistía, me dijo que «si no hay voluntad nacional, no hay conciencia nacional» por lo que no nos queda más que agruparnos para parar a la dictadura que se nos viene, defender la Constitución y decir alto y claro que si Mel Zelaya sigue radicalizando al Partido LIBRE, engordara a los grupos radicales y la convivencia será más difícil en Honduras.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 18 de septiembre de 2023.