Julio Figueroa, vicepresidente de Banca de Personas del Banco Atlántida: «La digitalización en las operaciones de remesas repercute en una mayor inclusión  financiera para los usuarios»

Tegucigalpa, Honduras

Las remesas son las transferencias de dinero que las personas migrantes envían a sus familias dependientes en su país de origen. Para Honduras, tienen una importante contribución en la economía y se constituyen un motor clave de desarrollo. Más del 80% de ellas son destinadas a cubrir necesidades básicas para las familias; de ahí la importancia de que este servicio sea cada vez más integral y esté al alcance de todos.

En esa línea, y gracias a la tecnología, los remitentes tienen múltiples opciones en el mercado que les permite acceder a soluciones que son más cómodas, ágiles y, sobre todo, seguras al momento de enviar el dinero. Julio Figueroa, vicepresidente de Banca de Personas, da mayores alcances sobre el rol que juegan las remesas para la economía nacional.

Se sabe que más del 80% de los hogares que reciben remesas lo utilizan, principalmente, para pagar gastos de alimentación, servicios de salud y educación, ¿ese comportamiento ha variado en los últimos años o se ha mantenido?

R/. En general este comportamiento en el uso o destino final de las remesas se ha mantenido a lo largo del tiempo, es decir, que entre el 80% y 85% de las remesas son destinadas a cubrir estas necesidades básicas o para el consumo en las familias. En adición, entre el 8% y 10% son utilizadas para adquirir algún tipo de bien, como por ejemplo: compra, construcción o mejoras de vivienda, así como un ahorro con disponibilidad inmediata a un mediano plazo. En suma, las remesas tienen la finalidad de mejorar la calidad de vida de las familias.

¿De qué manera Banco Atlántida está contribuyendo para mejorar la gestión y aprovechamiento de las remesas que ingresan al país? 

R./ A través de los años hemos establecido alianzas con las más importantes y reconocidas casas remesadoras para brindar un mejor servicio y mayores opciones a los remitentes en el extranjero, y también para diversificar los canales y opciones de pago para que los beneficiarios puedan cobrar sus remesas con la mayor seguridad y comodidad.

Por otro lado, hemos puesto a disposición de nuestros clientes diversos productos y servicios de variada índole para remitentes y beneficiarios de remesas. Estos productos incluyen: cuentas de inversión para un mayor rendimiento de sus ahorros, asistencias y seguros que permiten dar coberturas en diferentes áreas, así como la posibilidad de financiar la compra y construcción de su propia vivienda.

Con relación al origen de envío de la remesa, el principal mercado sigue siendo Estados Unidos (80%), seguido de España (15%). Dentro de Estados Unidos, los principales estados donde nuestros compatriotas envían las remesas son: Texas, Florida, New York, California, Luisiana, y Nueva Jersey.

Considerando que las remesas representan alrededor del 20% del PIB, ¿estiman que este porcentaje se mantendrá? ¿De qué manera estos fondos pueden ser utilizados para el crecimiento de la economía nacional?

R./ Las remesas tienen una importante contribución en las economías de los países y para Honduras constituyen un motor clave.  Para este 2024 se estima un crecimiento cerca del 9%, que sin bien es un ritmo menor al de años anteriores, no deja de ser relevante para nuestra economía. 

El impacto que genera el ingreso de dólares al país repercute dentro de nuestra balanza comercial puesto que existe una relación directa con la llegada de remesas familiares y el crecimiento económico. ¿En qué ayudan las remesas para el país? Más allá de cubrir las necesidades básicas, aportan también a emprendimientos, infraestructura, iniciativas de sostenibilidad, entre otras.

Según el BCH, Honduras sumó entre enero y noviembre de este año 8.392,5 millones de dólares, ¿qué factores considera que son importantes para mantener el crecimiento?

R/ Año con año crece el flujo de envío de remesas. Existen varios factores que pueden influir en ese flujo y ello se debe, en gran medida, a las economías donde se encuentren nuestros compatriotas en el exterior y, también, a la facilidad que existe en el mercado para el envío de las remesas. 

Como predomina el querer mejorar la calidad de vida de ellos y sus familias, se busca cubrir necesidades básicas como alimentación, salud y educación; pero además las remesas se usan para ahorrar. Algunos receptores de remesas optan por invertir parte de ese dinero en actividades productivas, así como en adquirir bienes y servicios.

¿Cómo podría el sector bancario jugar un papel más activo en la canalización de las remesas hacia inversiones productivas o proyectos sostenibles en Honduras?

R./ Hoy se viene canalizando a través de iniciativas que permiten la adquisición de vivienda en distintos proyectos en todo el país; el acceso a productos y servicios, así como a cuentas de ahorro, fondos de pensión y diversos tipos de seguros para los beneficiarios y así como los remitentes en el mismo sector financiero.

También, implementando plataformas digitales para facilitar el acceso a servicios financieros y la inversión en proyectos sostenibles. Además, estas herramientas pueden reducir costos operativos y aumentar la velocidad de las transacciones.

Sin embargo, se requiere un mayor grado de educación financiera para un mayor aprovechamiento de las oportunidades que actualmente ofrece el mercado formal.

¿Cómo influye la digitalización en las remesas y cómo puede la tecnología mejorar su eficiencia y accesibilidad para los hondureños? 

R./ En este mundo que avanza a pasos agigantados en tecnología, los remitentes tienen múltiples opciones en el mercado que les permite acceder a soluciones que son más cómodas, ágiles y, sobre todo, seguras al momento de enviar el dinero. 

Para el caso de los beneficiarios, el principal medio de cobro de sus remesas sigue siendo las ventanillas, es decir, el cobro en efectivo. Pensando en ello, hemos puesto a disposición diferentes canales para que los beneficiarios, reciban su remesa en una cuenta de ahorro, cobrar por nuestra banca en línea AOL, cobrar por nuestro Call Center, por ABI, nuestro chatbot en WhatsApp, uso de Tarjeta de Débito y ATM ´s y ahora también a través de la billetera digital DILO. Todos estos medios son inmediatos y sobre todo seguros para cobrar sus remesas y hacer uso de sus fondos que les permita satisfacer sus necesidades básicas. 

Sin duda, todo este ecosistema va de la mano con un proceso de digitalización de los medios de pago que repercute en una mayor inclusión y cobertura financiera en el país.

Sabemos que Banco Atlántida mantiene una alianza con la billetera digital DILO, ¿cuáles son las últimas novedades que vienen en beneficio de la economía del país? 

R./ La alianza entre Grupo Financiero Atlántida y la billetera digital DILO permite consolidar nuestra posición en el mercado, permitiendo ampliar beneficios a toda la población hondureña.

Como mencioné, la billetera Digital DILO se suma como un nuevo canal para cobrar las remesas de una manera fácil, rápida, segura y completamente gratis, durante los 7 días de la semana, disponible 24 horas al día, con las más importantes y reconocidas casas remesadoras.

Adicionalmente, brinda la facilidad de realizar más de 450 transacciones: pago de servicios públicos, colegiaturas, recargas, pago de cable e internet, también podrán realizar la compra de productos o servicios en pulperías, mercaditos, etc. Asimismo, la población podrá hacer uso del código QR para realizar sus retiros pudiendo cubrir cualquier necesidad de efectivo. Son más de 3,000 puntos con presencia en los 298 municipios del país. Todo ello hace de DILO un innovador servicio de boletería digital que hay en el mercado y a Banco Atlántida en la entidad líder que amplifica el servicio para todos los hondureños.

El dato

Al momento de cobrar las remesas en Banco Atlántida, el usuario automáticamente tiene la oportunidad de crear su propio historial financiero como cliente. Este hecho, les permite acceder a servicios y productos financieros acorde a sus necesidades, abrir su cuenta de ahorros para recibir sus remesas y así, crear fondos de inversión para diferentes proyectos personales o familiares. Es insertarse a una banca moderna.